martes, 30 de agosto de 2016

La hermosa cultura de españa



La cultura de España tiene sus raíces en las influencias que los diferentes pueblos han dejado tras su paso por la península durante los siglos. Además de esto la historia, el relieve montañoso y los mares que la rodean han contribuido significativamente en la capacitación de la cultura actual.

Si bien hay un patrimonio cultural común a todos y cada uno de los españoles, la marcada peculiaridad de sus zonas ha dado sitio a diferentes manifestaciones culturales durante su geografía. Esas manifestaciones han tenido reflejo en todos y cada uno de los campos: el arte, las tradiciones, la literatura, las lenguas y dialectos, la música, la gastronomía, etcétera

El castellano o bien de España es el idioma hablado por la mayor parte de los españoles, si bien no todos lo hacen como lengua materna. En verdad, hay asimismo otras lenguas de suma importancia regional: eminentemente el catalán, el gallego, y el vascuence. Otras lenguas son el aranésque se habla en el Val de Arán, en Cataluña, el aragonés y el asturleonés o bien bable.

Ciertas de estas lenguas son, singularmente el catalán, el vasco y el gallego disfrutan de una industria editorial bien desarrollada, que genera diarios y otras publicaciones periódicas. En las últimas décadas, las administraciones locales procuran fortalecer la educación y el empleo de las lenguas minoritarias.

Hay que decir que, asociado a estas diferencias lingüísticas, hay un marcado sentido de identidad propia en múltiples zonas, en especial en el País Vasco, Galicia y Cataluña, con esenciales campos nacionalistas. Puede decirse que siempre y en todo momento ha existido una tensión entre el centralismo y el localismo, optándose hoy en día por una organización en comunidades autónomas.

Los accidentes naturales que conforman España han ayudado a configurar la cultura del país. En el norte del país, la geografía montañosa ha facilitado la conservación de su lengua y costumbres peculiaridades en esas zonas. Hay una fuerte tradición marítima, por el hecho de ser una península y, consecuentemente, estar rodeada de agua. Aun en urbes en el interior con puerto fluvial, como es el caso de Sevilla, se aprecia tal tradición. El transporte aéreo ha facilitado que las playas del mar Mediterráneo, en especial las de la Costa del Sol, cobijen a millones de turistas cada año.

Excluyendo la franja subtropical (islas Canarias), se pueden distinguir los siguiente géneros de climas: mediterráneo, atlántico y, en el interior peninsular, un tiempo continental moderado caracterizado por veranos calurosísimos y también inviernos fríos. En la costa, el tiempo es más moderado. Los tibios y secos veranos han dado como resultado una cultura que pasa una gran parte del tiempo al aire libre. Son habituales los patios en las construcciones o bien las plazas públicas, donde la gente se concentra para dialogar y pasar el rato. En muchas urbes, el alterne y el entretenimiento se identifica por celebrarse en las terrazas al aire libre. Las tradicionales fiestas son otra manifestación cultural y social que, con la llegada de la primavera y el verano, se festejan al aire libre en muchas localidades de todo el país.

Con la decadencia de España, el país adquiere frente a los observadores extranjeros una auréola romántica, transformándose en una tierra de terratenientes aristocráticos, campesinos incultos, gitanos coloristas, toreros y también intensa religiosidad al estilo medieval, en gran contraste con los países europeos circundantes, industrializados y «modernos».

En la posguerra, los tebeos se transforman en el medio artístico y cultural más popular del país.1 En mil novecientos cincuenta y cuatro, V. S. Pritchett escribió sobre las pequeñas urbes

El alojamiento, si hay uno, no va a ser un hotel, ni siquiera una fonda —la palabra árabe—, sino más bien tal vez una posada: un sitio al que uno puede llegar con una mula o bien un burro, y donde se puede guardar al animal, y ponerse a dormir bajo un saco de paja.2 forex
Ya en los años sesenta, la TV se vuelve omnipresente, si bien solo se contase con dos canales.

La muerte de Franco terminó con la censura, y dio sitio a un desarrollo cultural explosivo en un extenso número de áreas, de forma especial el cómic, la música popular y el diseño. Se asiste de este modo al fenómeno de la movida madrileña, subcultura joven de finales de los setenta y primeros de los ochenta similar al punk y la new wave, que tuvo su epicentro en la villa de Madrid. Asimismo dejó el boom del cine erótico nacional en un fenómeno conocido como el destape.

La instauración de las Comunidades Autónomas dio vigor a muchos aspectos de la cultura local, al tiempo que España se unía a la UE en mil novecientos ochenta y seis. Se imponen nuevas formas de ocio, como los juegos para videoconsolas, mientras que el número de libros presentes en los hogares españoles aumenta poquito a poco. De esta forma, si en mil novecientos ochenta y cinco, tenían de media ciento ocho libros; en mil novecientos noventa y uno, el número había ascendido a catorce

0 comentarios:

Publicar un comentario