martes, 30 de agosto de 2016

La cultura de México



La cultura de México refleja su realidad como crisol de etnias. En lo que se ha dado en llamar lo mexicano influyen elementos culturales de las más diferentes índoles: así sean los modernos, los viejos y los reciclados. La manera de vida en México incluye muchos aspectos de los pueblos prehispánicos del periodo colonial. Otros aspectos esenciales de su cultura son los valores, la unidad familiar, el respeto, el trabajo duro y la solidaridad de la comunidad[cita requerida].

México ha alterado velozmente a lo largo del siglo XIX. En múltiples formas, la vida moderna en las urbes, ha llegado a ser realmente afín a la de las urbes en los USA y Europa. En la primera encuesta nacional de cultura dos mil tres de la Universidad Nacional Autónoma de México, fue aplicada en residencias a cuatro con cincuenta personas de quince años o bien más, en veintisiete estados del país, en el mes de diciembre de dos mil tres. En todos y cada uno de los casos, los resultados se presentan tanto a nivel nacional como desagregados por las peculiaridades sociodemográficos de la población –sexo, edad, escolaridad, ingreso y ocupación –, como por zona, ayuntamiento por tamaño de población y para el Distrito Federal, Monterrey, y Guadalajara. Los resultados apuntaron que el consumo y las prácticas culturales de los mexicanos estaban enormemente relacionados con los niveles de escolaridad y de ingresos.1 No obstante, la mayor parte de los pueblos mexicanos prosiguen la manera de vida de sus ancestros. Más del noventa por ciento de la población vive en urbes de más de doscientos con cero habitantes. Las áreas urbanas más grandes son la Urbe de México, Guadalajara y Monterrey.2

La cultura en México es riquísima, puesto que mezcla elementos de distintos periodos, desde aspectos prehispánicos y del periodo colonial, hasta modernos. La riqueza cultural se alimenta, además de esto, merced a los cerca de cincuenta y dos pueblos indígenas, sucesores de las sociedades prehispánicas, que charlan diferentes lenguas, de las que el náhuatl es la que cuenta con un mayor número de hablantes y cuya población se concentra en el Distrito Federal, Guerrero, Noble, Morelos, San Luis Potosí, Estado de México, Puebla y Veracruz. El ciento setenta y uno de la población indígena total del país vive en las primordiales ciudades: Monterrey, Cancún y Guadalajara. La riqueza natural del país, su pluralidad y valores, por tanto, dan peculiaridades muy propias a “lo mexicano”. En la mayor parte de pueblos se respetan los usos y costumbres de sus antepasados; no obstante, más del ochenta y cinco por ciento de la población mexicana vive en grandes urbes, como la de México, Guadalajara y Monterrey, y se han amoldado a los cambios que ha traído consigo la modernidad.

Entre los aspectos culturales más relevantes y viejos se halla la pintura, ya en el México prehispánico estaba presente en construcciones y códices, y a lo largo de la colonización en conventos. En el siglo veinte esta alcanzó renombre mundial con artistas que expresaron en sus trabajos crítica social, como los muralistas: David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera. A la vera de Rivera, mas con independencia artística, está Frida Kahlo, cuya obra está repleta de sentimiento y dolor, siendo misma el tema central de sus pinturas. Otros artistas señalados son José Luis Grutas, Rufino Tamayo y Francisco Toledo.

La arquitectura ha desempeñado asimismo un papel esencial en la historia. Las civilizaciones mesoamericanas tuvieron un enorme desarrollo estilístico y el urbanismo tuvo gran empuje, como un ejemplo están las urbes de Teotihuacan y México-Tenochtitlán. Con la llegada de los españoles se introdujeron nuevos estilos, como el barroco y el manierismo, en las catedrales y edificios; después se introduciría el neoclasicismo. Una de las construcciones más representativas de la modernización es el Palacio de Preciosas Artes, que reúne el Art Nouveau y el Art Decó. En la arquitectura moderna, podemos refererir a Juan O’Gorman y a Luis Barragán, cuyo trabajo combinó el misticismo religioso y el rescate de las raíces nacionales, integrando en su obra a la naturaleza.

Otra característica esencial de la cultura mexicana es su gastronomía, la que fue reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO el dieciseis de noviembre de dos mil diez. La gastronomía mexicana reúne ingredientes que datan de la temporada prehispánica, como el maíz, el chile, el cacao, el aguacate y el nopal, con otros que fueron repercusión colonial, como las carnes, el arroz y el trigo. Las bebidas, como el pulque, el tequila o bien el mezcal, asimismo son muy peculiaridades.

En lo que se refiere a la música y como símbolos de identidad cultural se hallan el son, la canción ranchera y el mariachi (que fueron difundidos por el cine nacional), la música nórdica, la de banda y el corrido. El cine mexicano, promotor esencial de la identidad del mexicano, tuvo su Edad de Oro entre mil novecientos treinta y cinco y mil novecientos cincuenta y ocho, cuando la producción cinematográfica en el país era la más poderosa de los países de habla hispana. De esta temporada resaltan figuras como Dolores del Río, Pedro Armendáriz, María Félix, Pedro Infante, Luis Aguilar, Jorge Negrete, Mario Moreno “Cantinflas”, Germán Valdés “Tin Tan” y Joaquín Pardavé.

Tradiciones
Entre los festejos regionales y nacionales más propios están los de carácter religioso, ciertos preservan ciertas tradiciones populares que aun pueden ser consideradas como paganas. Uno de los más esenciales es el doce de diciembre, Día de la Virgen de Guadalupe, quien conforme a la creencia se le apareció a Juan Diego en mil quinientos treinta y uno, en el Cerro del Tepeyac, en nuestros días su imagen es reverenciada en la Basílica de Guadalupe, en el norte de la Urbe de México.

Otra festividad es la del Día de Fallecidos, que se hace el dos de noviembre, de origen prehispánico, coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Finados y Todos y cada uno de los Santurrones. Al festejo del Grito de Independencia, que se efectúa cada quince de septiembre en las plazas públicas de todas y cada una de las zonas del país, los bailes, la música, los fuegos pirotécnicos y las luces de varios colores le dan un carácter festivo que lo ponen en las más sobresalientes.

Entre otras muchas, se halla asimismo el seis de enero, Día de Reyes, o bien el dos de febrero, Día de la Candelaria, cuya tradición es que a quien le tocó el muñeco a lo largo de la partida de rosca del Día de Reyes se transforme en padrino del Pequeño Dios y les lleve tamales a el resto. La Navidad, con sus posadas, villancicos, nacimientos, flores de nochebuena y piñatas, asimismo es una de las tradiciones más señaladas entre la población mexicana.

Religión

México es, por lo menos conforme lo estipulado en la Constitución Política de los U.S.A. Mexicanos de mil novecientos diecisiete, un Estado laico, o sea, en el que la Iglesia y el Estado deben marchar de forma totalmente independiente la una del otro. Cuando el gobierno callista empezó a impedir actividades referentes al culto religioso e inclusive a castigar a quienes ostentaban imágenes públicamente, muchos ciudadanos católicos y una gran parte del clero católico lucharon contra los abusos gubernativos y también transgredieron derrotas al ejército mexicano en la llamada Guerra Cristera. Al verse rebasado, el gobierno acordó amnistía con la alta jerarquía católica. Muchos de los cristeros entregaron las armas, y entonces el gobierno efectuó matanzas contra esos líderes cristeros en la década de mil novecientos veinte. El enfrentamiento concluyó con un acuerdo mutuo y una nueva legislación que dio personalidad jurídica a las iglesias. No obstante, la legislación mexicana todavía ignora el derecho de los ministros de culto a ser votados.

El contexto de las iglesias en México es diverso y amplio; si bien la religión católica prevalece en el país, es cada vez más usual que otras creencias de tipo religioso se vienen abriendo paso y creciendo(como los evangélicos).

La religión católica en México representa en la actualidad el culto más esencial y extendido del país. Se estableció en el siglo XV, con la llegada de los españoles a los territorios mexicanos.

Tras la conquista de Tenochtitlan, el reino de España mandó traer evangelizadores a tierras mexicanas, que llegaron a Texcoco, donde empezó la evangelización: 3 monjes, entre ellos fray Pedro de Gante, enseñando latín, castellano, artes y oficios, instauran el primer catecismo en lengua náhuatl y construyen la primera capilla en México, llamada la “Capilla de la Enseñanza o bien Capilla de Gante”.

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